Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
2. El poeta y la muerte
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»
3.
Se le vio caminar...
Labrad, amigos, de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
Movidito anda el panorama nacional.
Han sido las europeas la gota que colmó el vaso.
La clase política anda revuelta, más revuelta de lo habitual. Y nosotros, el populacho, celebrando a diestro y siniestro acontecimientos que nos superan. Opinamos sobre el fin del bipartidismo, sobre Podemos (perdón), sobre la abdicación del monarca, sobre la monarquía, sobre Felipe VI...¡¡ Coño!! (con perdón) Hasta nos hemos olvidado de Ángela Merkel y sus secuaces.
¿Quién era Bárcenas? ¿El caso Nóos? ¿El fraude de los cursos de formación? ¿Las preferentes? ¿Los ERE?.
Ahora reclamamos un referéndum para decidir sobre la República, ya ni me acuerdo de los catalanes...
¿Artur Mas? Para nada...
¿Cuantos millones de parados?...¿Desahucios?...
¡¡Noooo!! ¡¡Ahora noooo!! Ahora toca centrarnos en la Casa Real, prioridades.
El Consejo de Ministros despacha en dos lineas la ley orgánica para la abdicación (como comentan los medios de comunicación) y aprueban una declaración de apoyo a la Monarquía..¡¡.Y punto!! En unos días tenemos nuevo monarca.
Comprobada la enorme agilidad mostrada por nuestro gobierno para resolver rápidamente este "asunto".
Podemos ( perdón, fue sin intención) dormir tranquilos, a pierna suelta, pues, como solo se trata de seguir un orden de prioridades, en dos días y siempre antes de que lleguen las elecciones generales, veremos como la clase política de nuestro país se afana por demostrar su capacidad para recuperar la confianza de estos españolitos que somos.
Reformarán la Ley Electoral, la que tanto fastidia a muchos y beneficia a otros.
Los corruptos pisarán la cárcel y devolverán "esos dineros" que van de paraíso a paraíso sin ganas de volver al hogar.
Tendremos jueces felices ejerciendo su profesión.
Ni una familia sin techo, ni un niño en el umbral de la pobreza. Ni un parado en la cola del INEM
Nuestros formados jóvenes volverán a nuestro país, con contratos de trabajo dignos.
Invertirán en investigación.
No más pateras, ni más pelotas de goma, ni más vallas...
Sanidad, Educación, Servicios Sociales...¡¡.A tope!!...
En fin, ya nos han demostrado que cuando quieren, pueden. Y, para las generales, me temo que pondrán todo su empeño. Nosotros, populacho entretenido entre dimes y diretes, podemos (lo siento) o no podemos (mil disculpas) volver a creer.
"La tarea de cada generación es habitar unas ruinas y darles un sentido"
(Patricio Pron, periodista y escritor argentino)
Y yo que soñé con un futuro próspero y un mundo en paz para mis hijos...
Quiero hablar de una niña que conocí hace cincuenta y tres años y de la que desconozco mucho.
Cuentan que nació sola (como Gila en uno de sus monólogos) mientras su padre buscaba a la matrona del pueblo, tenía prisa por vivir.
Era gordita, nació la más gordita de las hermanas y, contaba su madre, que de bebé era preciosa. Podéis imaginar que esto empeoró con los años, tanto fue así, que en más de una ocasión la niña preguntaba a sus padres si ella fue adoptada de pequeña. Era complicadísimo encontrar semejanzas con sus hermanas. Resultaba gracioso ver como una y otra familia se rifaban su parecido para que no fuesen sus genes los afortunados.
De su niñez recuerdo muy poquitas cosas, debe ser cierto lo de la memoria selectiva. La recuerdo triste por dentro y sonriente por fuera, delgadita, unas trenzas horribles y un flequillo recto. Dormía poco, comía peor y, en su estómago, siempre había una sensación de prisa que su madre no lograba descifrar y que los médicos hubieran diagnosticado como ansiedad. Era nerviosa y tenía nervio, muchos miedos bajo la almohada y una timidez extrema que disimulaba, aparentando seguridad y fuerza, cuando apenas levantaba un palmo del suelo.
Decían que era graciosa (algo que suelen decir de casi todos los niños) otra cualidad que, como la belleza, perdió con los años. Buscaba la perfección en todo, sin importar el tiempo dedicado a conseguirla. Y, ya por entonces, le dolían las injusticias en el patio del colegio o "la palmeta" de Dª Carmen aplicada día tras día a la que, después y para siempre, fue su amiga del alma.
Las amigas de "la lima", "atención pelota al campo", "quemado", "el burro" ...y todos aquellos juegos "tan femeninos" que la hacían llegar a casa (después de varias llamadas de su madre) con el descosido de turno, el chichón en la cabeza o la silueta de la pelota en la cara, esas amigas de juegos, creo que nunca la quisieron bien. Puedo recordar que, cada vez que se terciaba, era calificada de niña mimada. Supongo que nunca la llegaron a conocer realmente. Lógico por otra parte, eran niñas. No imaginaban que, precisamente, fueron esos mimos los que brillaron por su ausencia a lo largo de toda su vida.
Fue una adolescente rebelde, buscadora de sueños imposibles y alma noble.
Siempre pensó que las situaciones y las personas cambian, que era bueno luchar por las ideas y por los afectos, que la palabra "rendir" no entraba en su diccionario y que una sonrisa sincera podía fundir al más duro corazón.
Han pasado bastantes años, apenas si coincidimos en nuestro camino. Sé que la vida, esa otra escuela, le ha enseñado mucho. Aprender a golpes es duro, mucho peor no aprender. Supongo que, como tantas mujeres de nuestra generación, no ha sido fácil para ella. Que sigue buscando ese sueño imposible que nunca encontrará, que se sigue rebelando contra injusticias que permanecerán cuando ella no esté, que, por mucho que la hieran o decepcionen, seguirá pensando que la gente es buena y que la sonrisa, su mejor arma, no se la va a quitar nadie... Al fin y al cabo,esa sonrisa frente al espejo, nos permite sentir a ambas que,pese a todo y todos, aún sigue viva.
Bien , ya estoy de vuelta.¡ Nada...nada!...No necesito más muestras de alegría ni más mensajes de bienvenida, me conformo con todos los recibidos de preocupación por mi ausencia. Ya sé que este tiempo ha sido triste y aburrido sin mi presencia (ni que decir tiene que soy la alegría de la huerta) pero otros menesteres reclamaban mi atención, pues soy persona muy ocupada y comprometida y sé que vosotros, blogueros comprensivos, entendéis perfectamente estos periodos de retiro obligado. No obstante, debo dejar claro que mi rincón, nuestro rincón, es un espacio que siempre extraño.