No tengo talentos especiales pero, si, reconozco que soy tremendamente curiosa

sábado, 20 de abril de 2013

La escalera de la tristeza


El invierno en la sierra es duro, era duro en aquellos años. La nieve cubría -casi medio metro de altura- la calle empedrada. Los cables de la luz se rompían por el peso de la nieve y el pueblo quedaba a oscuras.Las noches se hacían eternas y las sombras -de los pocos valientes que se atrevían a salir- se alargaban con la luz de la luna convirtiéndose en "grandes hombres negros"  que invitaban a cerrar cerrojos de puertas y ventanas. La llama  del candil estaba haciendo sus últimos guiños y nos invitaba a ir a la cama para, casi nunca, dormir...

....Era una escalera empinada, peldaños de yeso y manperlanes de madera. Una pared alta, a un lado y otro, la hacían más estrecha y oscura. Al final,  una cámara de techos bajos, escondía montones de utensilios que para nada servían y que limpiábamos,  año tras año, para volver a su rincón y empolvarse de nuevo. Era la escalera de la tristeza.
Esa noche, como tantas otras, en el silencio se escuchaba el llanto de mi madre. Abrí muy despacito la puerta de nuestra habitación, mis hermanas dormían, pasé por la de mis padres, mi padre continuaba con sus  botellas de suero- aquellas botellas de cristal con gomas marrones- en ambos brazos, descansaba. Asomé mi cabeza por el hueco de la escalera y la vi - casi escondida y a oscuras- sentada en uno de esos peldaños,    tapando la boca para ahogar su llanto.
Los escalones eran "enormes" para una niña de muy pocos años -casi tuve que ayudarme con las manos para subir- me acerqué, me abrazó y sentó a su lado y "así", como casi siempre, pasamos una noche más juntas.



miércoles, 10 de abril de 2013

Se da el caso.

Se da el caso de una amiga que olvidó pagar veinte euros por su plaza de garaje y a los cuatro días, el Ayuntamiento que ya cobra su correspondiente I.B.I.,  le envía sendas cartas para informarle que sus cuentas bancarias serán embargadas en caso de no pagar en un corto plazo de tiempo, con unos intereses por la demora de casi el doble sobre la cantidad inicial.
Se da el caso de miles de familias que, después de quedar en paro, no consiguen  pagar su letra de hipoteca y están embargadas y desahuciadas.
Se da el caso de padres que avalaron a sus hijos con su vivienda y que, ahora, van a ser desahuciados pese a estar manteniendo dentro de casa a esos hijos y nietos con una mínima pensión.
Se da el caso de personas totalmente legales, buenas personas que nunca estafaron ni robaron, que cada día acuden a comedores sociales y a O.N.G. para poder subsistir.
Se da el caso de inspectores de Hacienda que se dedican a perseguir los trescientos o cuatrocientos...incluso los mil euros del ciudadano de a pie.
Se da el caso de intentar controlar la economía sumergida en lugares donde es la que permite seguir comiendo, pagar la luz o el dentista.
Se da el caso Nóos, personas imputadas que dejan de serlo, imputados que salen de nuestro país para conseguir un trabajo (algo realmente "fácil" en estos tiempos) porque están pasando malos momentos y se encuentran con dificultades para pagar la hipoteca (por no disponer de "liquidez" en estos momentos tan complicados) de, esas casas, que compraron con tanto esfuerzo en Pedralbes.
Se da el caso Bárcenas, fotocopias de fotocopias que aparecen en un medio de comunicación, relevante hasta este momento, y que nos hablan de doble contabilidad, dinero negro, pagos extraños, cuentas en el extranjero...y que estan  haciendo tanto daño a la reputación del ex-tesorero de uno de los dos "grandes" partidos de nuestro país. Y...enfrentando a ese señor con renombrados, conocidos, cargos y ex-cargos importantes de este grupo.
Se da el caso de los E.R.E, en que politicos con ánimo de aliviar a "algunas" (que no todas) empresas en situaciones insostenibles, sin regulación alguna de la Ley, animan a esas empresas a través de "intermediarios" y  con ayuda de los sindicatos a abrir unos E.R.E que prejubilarán a cientos de trabajadores jóvenes y permitirá el cobro por su servicios prestados a los implicados. Con la desgracia de que montones de PIMES y autónomos se hunden cada día, porque realmente (y pese a nuestro esfuerzo por ahorrar y recortar) no había dinero para todas y había que seleccionar.
Se da el caso de que todos saben lo que se cuece y ninguno habla con claridad. Todos son culpables, unos por acción y otros por omisión...¿Hasta cuando tendremos que aguantar los ciudadanos de este país tanta manipulación y engaño?
Se da el caso de que no se puede más, por dignidad.