No tengo talentos especiales pero, si, reconozco que soy tremendamente curiosa

sábado, 21 de febrero de 2015

Patas arriba.

De un tiempo a esta parte mi vida se ha puesto "patas arriba". Entro y salgo de este espacio como vagando, perdida...decidido, necesito un psicólogo. Soy fuerte, muy fuerte, pero esto me supera, nada es lo que parece y quienes creí que eran no lo son, doy vueltas y vueltas y no encuentro la salida en esta puerta giratoria (pufff) que se ha convertido mi vida.
En unos meses me han hablado de separación, de tumores, de desamor, de amor...la crisis llegó a casa, pese a ser una de las españolas afortunadas y encontrar un trabajo, estoy atravesando una gran crisis, una crisis personal.
No me reconozco. ¿Sabíais que casi nací sola, como Gila? Que, pese a estar rodeada siempre de gente y de actividad, siempre me las arreglé sola, que nadie supo que llevé una adolescencia complicada y triste, que siendo muy joven tuve que cuidar a mi madre hasta que ese tumor cerebral me la arrebató, que cuidé de un padre durante diecisiete años, un padre que nunca me dio un beso, que nunca estuvo y que nunca aprecio que lo necesitaba. Supongo que no, que no lo sabéis porque normalmente estas cosas no se cuentan (como podéis observar estoy como una regadera).  Bien, no voy a seguir porque esto es lo más light de mi vida y dejaría de ser políticamente correcta.
Hablando de política, la izquierda que siempre he defendido ya no es mi izquierda ¿Y ahora a quien apoyo? ¿Por quien me parto la cara en la tertulias?
Hablando de tertulias ¿Se habrán vuelto aburridas porque ya no hablo de política?
Y ya que aparece la palabra aburrimiento... ¿Por qué no he sabido dar un cambio de ciento ochenta a mi vida?
Si continuáis leyendo, cosa que dudo y entiendo perfectamente, apuesto que estáis pensando que mejor calladita, pero...¡ Estoy tan cansada de callar! Valgo más por lo que callo que por lo que cuento, que lo sepáis.
En fin, supongo que todos tenemos un momento como este en nuestras vidas, otra cosa es que vengan amontonados como siempre me ocurre a mi,  y vosotros, personas serenas, maduras,equilibradas y cultas sabéis comprender que una salida de tono, en ocasiones, puede significar un escape o una ayuda para seguir siendo "la mamá cuerda" que mañana encontrarán en el desayuno los míos.
Por cierto, el tema simplemente me gusta y lo estaba escuchando. Se me ocurre algo, a los cincuenta y tantos debería haber desaparecido esta tonta y sensible adolescente ¿Verdad??