Sí, amar.
-Quiero amar a esos padres que me dejaron demasiado pronto y a los que me ha costado años y experiencia entender.
-Quiero amar a mis hijos más, más de lo que ya lo hago aunque parezca imposible.
-Quiero amar a mis hermanas, que no entiendo como me soportan.
-Quiero amar a mis sobrinos, que ven a su tía como una mujer especial y diferente. Que me buscan cuando se pierden ellos.
-Quiero amar a mis amigos que siempre están y que casi nunca veo.
-Quiero amar a las personas con las que trabajo, esas personas a las que cuido y me cuidan. Personas que me dan tanto por tan poquito.
-Quiero amar mi hogar, que no mi casa.
-Quiero amar mi tiempo y mi paz.
-Quiero amar las cuatro de la tarde y el calor de unas faldillas.
-Quiero amar mis miedos, mi valentía, mi locura llena de cordura.
-Quiero amar esa independencia y fortaleza mía que me niega los mimos y afectos que siempre envidié y que daban a otras.
-Quiero amar mi dulzura mal entendida y esa prepotencia innata que utilizo cada día de coraza.
-Quiero amar la banda sonora de mi vida y mis lecturas a deshoras.
-Quiero amar los recuerdos que me acompañaron y forjaron.
-Quiero amar lo que me dolió y lo que me hizo reír.
-Quiero amar la luz y también las sombras.
-Quiero amar la vida y no odiar la muerte.
-Quiero amar a quien tanto he descuidado, a detalles.
Y...quiero...quiero amarte a ti.
Porque de todos estos pedacitos, que desatiendo en ocasiones, estoy hecha yo.
Bienvenido seas 2015, aquí te espero y de frente.







